sábado, 7 de mayo de 2011

Las historias de Blanca, ¡en inglés!

Para los que se os dé mejor el inglés o simplemente lo queráis ver así ya tenéis la presentación traducida.
Por favor, si veis alguna falta de ortografía comentadlo.
http://blancashistoriesby8k2.blogspot.com/

lunes, 2 de mayo de 2011

3º Capítulo: Ya lo saben

''Segundo día de curso, ojalá sea igual de bueno que el de ayer'' pensaba al despertarme. Cuando miré el reloj vi que eran las 6 en punto. Demasiado pronto, a lo mejor había soñado con él, El Dorih. Me levanté de la cama silenciosamente para no despertar a m padre ni a Samu, pero al pasar por su habitación lo encontré mirando fijamente su mochila
-¿Qué haces a estas horas? - le pregunté
- Quiero averiguar si la mochila tiene algo que ver con el móvil - me contestó
- No te obsesiones

Fui a desayunar mientras miraba si tenía mensajes en mi correo electrónico, con la esperanza de encontrar alguno suyo. En su lugar encontré uno de Sandra, mi mejor amiga. La conocía desde que teníamos 4 años y siempre habíamos estado juntas. Abrí el mensaje y leí:

''Parece que el nuevo y tu os caísteis bien ¿verdad? No lo digo por nada, solo porque ¡estabais todo el día mirándoos! Un buenorro por la tímida de Blanca, y la Jessi por medio. Ten cuidado con ella, me dijo que te advirtiera de que si no dejas a El Dorih contará a todos lo del móvil. ¿A qué móvil se refiere?
Te quiere mucho, tu amiga Sandra.''

Me quedé de piedra. ¡¿Cómo sabía la niñata esa lo del móvil?! 
No le contesté al mensaje, total, iba a verla en unas horas. Ya eran las 7 casi, y sólo me faltaba vestirme.
Fui a mi armario y estuve mas de 10 minutos viendo y probadome ropa para este día. Nunca antes me había preocupado por mi imagen, hasta hoy. No sabía si estaba enamorada del Dorih o no, pero mi plan de ese día era asegurarme de que él sentía lo mimo por mi. Al fin escogí un conjunto de shorts y chaqueta vaquera. Me miré al espejo y vi algo inimaginable; a mí misma guapa, y detrás la sombra de mi madre.
Grité con todas mis fuerzas y vi como mis manos temblaban a la vez que mi padre y mi hermano venían corriendo a socorrerme.
-¿Que te ha pasado, hija? Me has dado un susto de muerte... - me preguntó impacente mi padre
- Mamá, espejo, sombra - fueron las únicas palabras que pude articular en ese momento
Mi padre y Samu se quedaron pensando con cara de duda e intentando calmarme

-¡¿Has visto la sombra de mamá en el espejo?! - dedució mi hermano
- Si, ¿cómo lo has sabido? - le respondí, ya sin voz temblorosa
- Porque a mi me ha pasado ésta madrugada... - dijo Samuel
- Dime, ¿por qué cuernos no me lo has dicho antes? - le preguntó furioso mi padre

Sonó el despertador de las 7:15, así que cada uno nos fuimos por nuestro lado para terminar de prepararnos.

Samuel vino a mi cuarto
- Hoy saldremos a las 7:50 para ver si hay alguien mas. Si no, aquí pasa algo raro. - me dijo
- Más gente lo sabe, lo del móvil - le dije, cambiando de tema
- Ahí quería yo llegar. Ayer antes de encontrarnos al salir un tal ''Dorih'' me dijo que yo y toda mi familia íbamos a acabar muy mal si no nos deshacemos del móvil. Ese chico tiene mala pinta. - me dijo
- ¡¡¡¿Qué?!!! No puede ser. Parece majo, está en mi clase, más concretamente sentado a mi lado.
-Solo te diré una cosa: Alejate de él, pero sin que se note. No me refiero en la mesa, sino que no le cuentes nada e intenta no hablar mucho con ese. Por favor, no hasta que averigüemos quién es - me dijo seriamente

Casi sin darme cuenta era ya la hora que había dicho Samu que había que estar en la parada. Pero él ya no estaba en casa. Bajé corriendo y, menos mal, estaba allí. Solo. 
-¿Y la demás gente? - le pregunté confusa
- No hay mas gente, tendremos que ir a pie otra vez, porque papá se ha vuelto a ir antes

Emprendimos el viaje al colegio de nuevo, sin decir palabra.
Mi hermano estaba inmerso en sus pensamientos y yo, en los mios sobre la Jessi y Dorih. ¿De verdad podrían ser de los malos? Ella posiblemente, pero él parecía buena gente.

Al terminar las clases, esperé a Sandra para hablar sobre lo de Jessica, sabiendo que mi hermano saldría ese día mas tarde por un examen de matemáticas.

- ¡Blanca! - me dijo Sandra abrazándome - tengo que contarte una cosa muy importante
- ¿Es sobre Jessi? - le pregunté indiscretamente 
- Si, bueno mas bien sobre ella y Dorih. Los he visto en el baño de los pequeños ¡dandose un beso! y no precisamente en la cara...

Me quedé sin palabras y me faltaba el aliento.
- Además, cuidado con la Jessi porque dice que lo sabe todo, sobre el autobús, el móvil, la sombra... y que no parará hasta que tú y tu hermano estéis a sus órdenes. Lo dirá en broma, pues lo de las órdenes no es muy  realista. Bueno, Blanca me voy - me volvió a abrazar

En el momento en que ella desapareció de mi campo de visión apareció mi hermano con cara de terror.
Le pregunté qué le pasaba:
- Son ellos, los he escuchado hablar con mamá sobre... matarnos

domingo, 1 de mayo de 2011

2º Capítulo: Amor en la escuela

Las 4 de la madrugada, un día después de la llamada de la supuesta ''mamá'' todos dormíamos placidamente.
Sonó el teléfono fijo, y me estrañó porque estaba desconectado. Fui a cogerlo pero se cortó, y cuando fui a ver quien era a esas horas vi que no había nada en el registro de llamadas. De pronto volvió a sonar un teléfono, pero esta vez el móvil que nos dio ese señor tan raro. Mi padre y Samuel se despertaron de un salto, y fue éste ultimo quien lo cogió:
- ¡Mamá! ¿Dónde estás?
- Cariño, el manos libres que no se te olvide nunca... Bueno, hola. ¿Recordais mi última llamada? - Lo único que se escuchó fue el silencio de la sala - Pues os diré ese precio. Pronto.

Se cortó y nos quedamos con la impaciencia y las ganas de saber ese precio por volver a ver a nuestra madre.
Pero nos preocupamos tanto por éste que ninguno se paró a pensar cómo podía ser que después de morir estuviese hablando por teléfono, como si nada.
Cuando nos dimos cuenta ya eran las 7 y media. Se hacía tarde, y Samu y yo teníamos que coger el autobús para ir al colegio (que pasaba por casa a las 8 en punto) y ni siquiera estábamos vestidos.

Nos despedimos de papá y bajamos las escaleras de camino a la parada. Era nuestro primer día de clase después del accidente y nos sentíamos de lo más raros. Las 8 y 10 y no pasó, que raro. También me sorprendió que normalmente había mas de 5 personas aparte de nosotros y hoy estábamos solos.
El colegio empezaba a las 9 en punto y quería empezar 6º mas o menos animada, aunque con los últimos hechos era imposible. La escuela estaba a una hora mas o menos si íbamos a pie, y mi padre se había ido ya a trabajar así que ¿que remedio quedaba?.
Emprendimos la marcha camino al colegio aun sabiendo que llegaríamos tarde, pero mejor tarde que nunca ¿no?
Eran ya las 9 menos 5 y todavía quedaban unas cuantas carreteras. Cuando estábamos al llegar, una señora nos paró. Al principio me asusté porque nos cogió a mi hermano y a mi a la vez del gorro de nuestras sudaderas.
Miré para atrás y vi una señora muy vieja y arrugada con pinta de bruja y empezó a aclararse la voz para hablar: 
- ¿Teneis tabaco? - Preguntó con voz ronca
- No, lo siento - dijo mi hermano cogiéndome de la mano para huir de ella, creo que él también se asustó 
- Seré franca, no es esa la razón de que os haya parado - Comencé a asustarme - quiero que no lo hagáis
- ¿Hacer qué? - dije yo
- Pagar - me dio la impresión de que tenia una cámara en casa, pero de alguna forma sabia lo de mamá
- Debemos irnos, llegamos tarde - respondió Samu, pensando lo mismo que yo

Llegamos a las 9:15, y mi hermano me acompañó a mi clase. Estábamos en la puerta, esperando para entrar, y escuchamos nuestros nombres. Era la profesora Carmen, que estaba cotilleando con los alumnos sobre nosotros. Pusimos el oído:
- No se cuando llegarán, pero quiero que, por favor, tengáis mucho respeto con ellos. Lo han pasado muy mal siempre porque han estado marginados socialmente, por eso os pido que ahora que su madre esta muerta, los tratéis bien. O al menos los saludéis y les deis el pésame.

- ¿Marginados socialmente? ¿La has oído? - le dije a Samu, todavía en la puerta
- Si, la muy asquerosa ha llamado a mi enana marginada social. Que me lo digan a mi me da igual, pero a ti no lo puedo consentir - me dijo mi hermano defendiéndome - le haré la vida imposible
- No, ya tenemos bastantes problemas, y no la insultes, puede que te oigan. Bueno ''enano'' me voy.

Nos despedimos y entré a clase.
Todos me miraban y apartaban la mirada incómodos.
Había gente nueva, una chica y un chico (guapísimo, por cierto) El chico se levantó y me dijo
- Hola, soy EufraDaJo, pero me puedes llamar Dorih - parecía simpático - y tú ¿cómo te llamas?
- Yo... Blanca - dije muy cortada
- Hola huerfanita de los Alpes, yo soy la Jessi, la mas popular del insti, y del mundo, osea que me tienes que adorar - ¿una pija engreída? ¡Lo que faltaba!

La profesora le hizo un gesto con la mirada como diciendo que se callase y a mi otro para decir que me sentara en cualquier sitio. El único que quedaba libre era ¡al lado de El Dorih! ¡Por fin algo de suerte!

Cuando me quise dar cuenta era ya la última hora, inglés. El día se me había pasado muy rápido, ¿sería por estar a su lado? seguro que si.
El profesor de ingles, Jake, nos mandó de tarea para clase pasarnos unas notas a nuestros compañeros describiendo sus cualidades físicas. ¡Era el primer día y ya podía saber que pensaba de mi! Pero seguro que me decía que era fea y tonta o algo parecido.
-Empiezas tu - me dijo

Escribí una nota que decía ''You're tall'' , se la di, avergonzada de atreverme a decirle solo lo alto que era y no lo guapo por miedo al rechazo. Seguro que él quería estar con la Jessi.
Me pasó su nota, tardé en abrirla por miedo a un insulto. Al fin la leí y me sorprendí, decía:
''You are beautifull like a flower''. Me había dicho que ¡era tan bonita como una flor!

 - Dejame que te escriba otra, por favor - me dijo él

Me pasó otra que decía ''I love you'' . Te quiero, ¡me dijo te quiero! no podía ser verdad, igual que el timbre que sonó anunciando las 2, la hora de irnos, justo cuando le iba a decir ''yo también a ti''.

Al encontrarme con mi hermano para salir e irnos a casa me preguntó como me había ido el día, adivinó la respuesta viendo mi sonrisa y le pregunté lo mismo a él:

- Me he encontrado algo en mi mochila  - dijo siniestramente
- ¿El qué, los libros?
- No, bueno también, pero... el móvil desde el que llamó anoche mamá estaba en mi mochila